El Gobierno de España, el Gobierno del PP, el Gobierno de Rajoy, aprobó el pasado 10 de febrero un Real Decreto Ley de Reforma Laboral que será refrendado el 8 de marzo (día precioso, el día de la mujer; bonita forma de decirnos que, en lugar de aumentar los derechos de las mujeres, roban los de los hombres.... y los de las mujeres). Vamos a intentar exponer de la manera más clara y sencilla posible el alcance de este nuevo atentado contra los derechos de la clase obrera, tal vez el más grande de la historia (hasta el punto de que hace que Franco pareciese proteccionista con los obreros al lado de estos pájaros). El lema bajo el que nos manifestamos y bajo el que la Sección Sindical de CCOO LIDL Madrid espera acudir más pronto que tarde a una Huelga General, dice que la reforma es INJUSTA, INÚTIL E INEFICAZ, y vamos a tratar de dar los argumentos que justifiquen nuestra oposición a este conjunto de minas con las que tratan de demoler el estatus actual de la ya de por sí desigual lucha patrón-obrero.
INJUSTA CON L@S TRABAJADOR@S: No es un capricho esto de decir que es injusta. Lo es por decenas de razones. La más importante de ellas es que la clase trabajadora vuelve a cargar (como ya lo hace, por cierto, con el aumento del IRPF y la rebaja o desaparición de impuestos como el de patrimonio o el de sucesiones) con todo el peso del “hay que apretarse el cinturón”, claro, como los banqueros y los Ministros llevan tirantes.... El problema es que, con 5.200.000 parados, con los servicios públicos cada día más devaluados, con la amenaza de tener que pagar por acudir al médico, con un cinturón al que le hacemos un agujero nuevo por semana... con todo esto, todavía nos piden un esfuerzo más por el bien del País.
Pues, ni El País, ni El Mundo, ni La Razón, aquí lo que pasa es que tenemos un Gobierno que decía ser el Partido Popular de los trabajadores, que prometía no subir los impuestos, que en el mismo discurso de investidura prometía no abaratar el despido porque eso suponía aumentar el paro... y que ha resultado ser lo que parecía y no lo que decía ser: un partido de extrema derecha que ataca sin piedad (aunque se supone que la caridad cristiana es una de sus grandes virtudes; ja) a las clases más humildes y desfavorecidas y todo para ayudar a sus amigos a corregir los errores cometidos desde la avaricia y el verdadero derroche. Los coches de empresa, los bonos para los consejeros, los puestos ocupados a dedo, la falta de méritos, los trepas y arrastrados que nos rodean.
Eso sí, es todo por nuestro bien, para no acabar como Grecia.
Pues si siguen por este camino, vamos a acabar como el país heleno, con la gente en la calle, porque van a terminar dejándonos sin nada que perder, porque van a conseguir que dejemos de mirar el fútbol o el Sálvame, porque de nada va a servir que acaben echándonos las culpas de todo lo habido y por haber.
Como se dice desde el movimiento 15M: SABEMOS QUIENES SOIS....
POR INEFICAZ PARA EL EMPLEO: Porque, lejos de crear empleo, lo va a destruir. Pretenden, repetir lo que consiguieron durante la década pasada con la explotación de los trabajadores inmigrantes, destinándoles a los puestos de trabajo que nos hicieron considerar indignos, con unos sueldos de vergüenza. La diferencia es que, en esta ocasión, en lugar de enfrentar trabajadores españoles contra trabajadores extranjeros, ahora va a ser trabajadores con empleo contra desempleados. Sí, porque el fin es el mismo: abaratar de tal modo los salarios, los despidos, los costes de contratación, las cotizaciones, al fin y al cabo, todo lo que no es beneficio para las empresas, que trabajar será más una putada que un milagro.
Y a todo esto, repetimos, es por nuestro bien. Según ellos, que se vaya a intensificar el trabajo precario para jóvenes y mujeres especialmente, con la aparición de un auténtico contrato basura en el que, bajo la apariencia de un nuevo modelo de contratación indefinida (a pesar de que se les ha llenado la boca en la oposición con el modelo único de contratación, suman un modelo más), desaparecerá la indemnización por despido porque habrá un periodo de prueba de un año y, como ese tipo de contrato no tiene ningún límite (en anteriores reformas, al menos se protegía a quienes entraban a trabajar con este tipo de ventajas para el empresario, a través de excepciones como, por ejemplo, no poder sustituir a un trabajador contratado así, por otro con el mismo tipo de contrato; con esto se conseguía que, aunque precarizándolo, se asentaban los puestos de trabajo).
Como vemos, es ineficaz para el empleo porque aumenta la incertidumbre, aumenta la precariedad, disminuyen los derechos de los trabajadores y desaparecen, para colmo, varios controles que podíamos llevar a cabo los representantes de los trabajadores y la administración, de tal modo que (simplificándolo tal vez en exceso) el que quiera algo, tendrá que pedirlo en el juzgado. Inútil, al fin, como ellos.
POR INEFICAZ PARA LA ECONOMÍA: Desde el punto de vista del liberalismo económico (erróneo e injusto de por sí, pero al fin y al cabo, desde la lógica de una doctrina política más que económica), esta reforma llega tarde. Por supuesto, nosotros más que dudar si es el mejor momento, tenemos claro que para algo así, nunca será un buen momento. Eso sí, entendemos que dentro de la lógica neoliberal, este tipo de reformas destructivas pueden tener algún tipo de influencia, pero en época de bonanza económica, en ningún caso en plena recesión.
Esa lógica de la que hablamos dice que abaratando los costes del trabajo, cuando lleguen periodos de crisis, las empresas pueden hacer frente a sus problemas, evitando llegar así a épocas de contracción económica.
Nosotros discrepamos, pero repetimos, eso tiene cierta lógica, por muy equivocado que nos parezca el planteamiento. Lo que no puede ser es que traten de salir de una situación cuyo principal problema es que no hay pasta para consumir... quitando la poca pasta que le queda a la inmensa mayoría de la población, ya sea a través de un despido más barato, ya sea bajándonos más aún el salario. Lo que no puede ser es que pretendan que nos creamos que, dándole a nuestros modélicos empresarios el poder de bajar los salarios, cambiar los horarios, el lugar de trabajo, etc. vamos a mejorar en algo. Ni siquiera los empresarios podrán aguantar así mucho tiempo porque, lejos de necesitar abaratar costes, necesitan aumentar ingresos y, quitándonos el dinero a l@s trabajador@s, no lo van a conseguir.
Para acabar, queremos volver a repetir nuestra opinión: hay que ir a la huelga. Ya. Hoy, por presentar esa reforma, por tramitarla en el Parlamento, por querer aprobarla, por hacerlo. Para avisar a un Gobierno mentiroso, que gobierna al dictado de gobernantes extranjeros, de banqueros, de grupos de poder... porque gobierna para todos menos para quienes les han llevado al Poder, para todos menos para pueblo.